El auge de las piscinas de agua salada

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A pesar de que ya está finalizando el verano en muchos puntos del planeta, no son pocas las personas que todavía tienen tiempo, y ganas, de darse un último chapuzón en su piscina. Sin embargo todas aquellas personas que son aficionadas al mundo del baño en general y al mundo de la piscina en particular, seguramente hayan podido ya a estas alturas experimentar la increíble sensación de darse un chapuzón en una piscina de agua salada. No sólo porque recrea de una manera casi única la sensación que podemos tener en el mar, en la playa, sino porque al mismo tiempo tiene una serie de beneficios que vamos a ver a continuación.

Respetuosas con el medio ambiente

El primer punto que queremos destacar con respecto a las piscinas que contienen agua salada es el ahorro a nivel económico y por lo tanto lo sostenible que puede ser desde el punto de vista del medio ambiente. Hay que decir que a diferencia de las piscinas convencionales este tipo de piscinas que nos ocupa hoy, únicamente tienen que tener en el depósito la sal adecuada para darle ese toque de salinidad tan característico.

Hay que decir que esta sal, a pesar de que hay que comprarla en lugares especializados es mucho más barata que el cloro. Asimismo, y hablando ya desde el punto de vista del medio ambiente hay que decir que la sal no contiene ningún agente químico ya que es únicamente un producto natural a diferencia del cloro que sí contiene algunos agentes que pueden ser perjudiciales para nosotros dentro el medio o de largo plazo.

Beneficios para la salud

Sin embargo, también desde el punto de vista de la salud las piscinas con agua salada tienen dos principales beneficios que las convencionales que podemos tener en nuestra comunidad de vecinos o en el hotel al que hemos ido este verano no tienen en absoluto.

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En primer lugar tenemos que hablar del principal beneficio que está íntimamente relacionado con nuestra piel. Seguramente tú eres una de esas personas a las que el cloro les provoca más de una dermatitis o irritación en la piel. Pues bien gracias a que estas piscinas, como ya hemos comentado hace tan sólo unos instantes, no contienen nada de cloro y si únicamente sal natural, el picor de nuestra piel y éstas irritaciones acompañadas de dermatitis sencillamente no harán acto de presencia.

Pero es que además si hablamos de nuestros ojos también vamos a notar una gran mejoría. Ahora ya vamos a poder decir adiós a esa sensación de ojos cansados y ese picor y enrojecimiento de los mismos. Con el abuso del cloro en muchas ocasiones para desinfectar la piscina nuestros ojos sufren más de la cuenta, algo que no sucederá si tenemos una piscina de agua salada o por lo menos acceso a ella.

Ahorro constante

Por último, y antes de despedir este interesante artículo, queremos volver a hacer hincapié en el ahorro que supone este tipo de piscinas. Para empezar, y tal y como hemos dicho al principio del mismo, no tenemos que utilizar ningún agente químico para controlar el nivel de desinfección del agua así como el nivel de pH. Únicamente tendremos que incluir sal en el depósito, la cual llegará directamente al agua y se regenerará por sí sola.

De hecho, según los propios fabricantes de este tipo de vasos para nuestro baño, aseguran que la sal permanece una gran cantidad de tiempo en el agua por lo que sólo habrá que reponer el depósito debido a las pequeñas fugas de agua que pueda tener y a la propia evaporación del sol.

Todo un invento este de la piscina de agua salada que estamos seguros que sobre todo debido a la concienciación y a la mentalización de muchas personas con el medio ambiente poco a poco serán objeto de debate y tendrán un gran auge dentro del mercado especializado.

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